La dieta, el deporte, el sueño, el manejo del estrés, cuidar la mente y la relación con los demás son algunos de los componentes que determinan que llevemos un estilo de vida más o menos saludable. Cuidar todos estos aspectos pueden mejorar nuestra calidad de vida, prevenir enfermedades y atrasar el envejecimiento.
En cuanto al sol y la vitamina D, ya sabemos que tenemos que utilizar protección solar, y evitar la exposición durante las horas puntas pero ¿qué sabemos realmente sobre esta vitamina?
Así como los alimentos pueden ser una fuente de vitamina D, la principal fuente es la que nuestro organismo produce a través de la exposición a la luz ultravioleta B UVB proveniente del sol. 10 minutos al día sin fotoprotector es suficiente para producir la cantidad de vitamina D que necesita nuestro organismo, que es entorno a una 800 UI o entre 20 y 30 ng/ml en sangre.
La vitamina D nos proporciona unos huesos más sanos, apoya a la función inmunológica, protege contra la diabetes y salud cerebrovascular y tiene un efecto anticanceroso.
